Nuestros estudiantes participaron en un entretenido y colorido taller de pintura, en el que la naturaleza se convirtió en una fuente de inspiración para crear y expresar su creatividad.
Durante la actividad, los niños y niñas recolectaron flores y hojas de su entorno para observar sus formas, colores y detalles. Luego, utilizaron estos elementos naturales para adornar sus trabajos artísticos y recrear sus características a través de la pintura, dando vida a originales creaciones.
Esta experiencia permitió fortalecer la observación, la imaginación y las habilidades artísticas, promoviendo además la valoración y el respeto por la naturaleza mediante el aprendizaje práctico y significativo.
¡Seguimos aprendiendo, creando y descubriendo la belleza de nuestro entorno a través del arte!















