Los estudiantes pertenecientes al taller de Origami y Mandalas, dieron vida a hermosos separadores de libros dejando volar su imaginación a través del origami, creando diversas figuras de animales llenas de color y originalidad. Cada creación refleja dedicación, concentración y un toque único que hace especial cada trabajo.
Pero la experiencia no terminó ahí…
Luego, los niños y niñas exploraron el mundo del color y la calma al pintar a sus personajes favoritos de Disney en versión mandala, combinando arte y relajación en una actividad que fortalece la expresión artística y la atención plena.
Este tipo de instancias no solo fomentan la creatividad, sino también la paciencia, la motricidad fina y el disfrute por aprender haciendo.
¡Felicitamos a nuestros estudiantes por su entusiasmo y hermosos trabajos!











