En la última parte de su clase de Educación Física y Salud, los estudiantes de 1° básico vivieron una experiencia diferente, donde el juego dio paso a la calma y la conexión con el otro.
A través de una entretenida y relajante sesión en parejas, y guiados por su profesora, los niños y niñas exploraron sencillas técnicas de masaje, promoviendo el respeto, la confianza y el cuidado mutuo.
Esta actividad no solo permitió relajar el cuerpo después del movimiento, sino que también fortaleció habilidades socioemocionales fundamentales, como la empatía y la convivencia positiva.
Pequeños momentos que construyen grandes aprendizajes








